Canaria · Entrante · Del menú Huerta
Berenjena a la brasa, cebolla, pan
Berenjena quemada a la llama con cebolla confitada
Una berenjena entera quemada a la llama hasta que se derrumba, la carne ahumada aliñada y servida sobre pan a la brasa con cebolla lenta. El plato que abre el menú Huerta y por el que más me preguntan.
El error es tenerle miedo al fuego. La piel tiene que quedar completamente negra y abierta, y la berenjena tiene que parecer un globo desinflado antes de retirarla. Si te quedas corto, tienes berenjena cocinada, no humo.
Ingredientes
- 3 berenjenas grandes
- 2 cebollas grandes, en juliana fina
- 3 cucharadas de aceite de oliva, y más para terminar
- 1 cucharada de vinagre de Jerez
- 1 diente de ajo rallado
- 1 cucharadita de comino tostado y majado
- 6 rebanadas gruesas de pan de masa madre o pan de pueblo
- Sal en escamas y pimienta negra
- Un puñado de perejil picado
Elaboración
- Pon las berenjenas directamente sobre la llama, en la parrilla o en el fuego de gas. Dales la vuelta cada pocos minutos durante 20 o 25 minutos, hasta que la piel esté negra por todos lados y se hayan venido abajo.
- Pásalas a un bol, tápalas y déjalas 15 minutos. El vapor termina la cocción y despega la piel.
- Mientras, pocha las cebollas en el aceite a fuego suave con una buena pizca de sal, removiendo de vez en cuando, entre 30 y 40 minutos, hasta que estén dulces, blandas y del color del té flojo. No lo aceleres subiendo el fuego.
- Pela las berenjenas y deshilacha la carne con los dedos en lugar de picarla. Descarta las partes negras amargas y el corazón con más pepitas.
- Aliña la carne con el vinagre, el ajo, el comino, un buen chorro de aceite, sal y pimienta. Prueba: primero tiene que saber a humo y después a ácido.
- Tuesta el pan fuerte por las dos caras. Pon encima la cebolla, luego la berenjena, y termina con más aceite, sal y perejil.
Acompáñalo con. Un blanco seco muy frío y nada más. Es un primero y tiene que quedarse ligero.