Canaria · Entrante · Del menú Huerta

Berenjena a la brasa, cebolla, pan

Berenjena quemada a la llama con cebolla confitada

Una berenjena entera quemada a la llama hasta que se derrumba, la carne ahumada aliñada y servida sobre pan a la brasa con cebolla lenta. El plato que abre el menú Huerta y por el que más me preguntan.

Para
Seis, como entrante
Preparación
20 min
Cocción
45 min
Cocina
Canaria

El error es tenerle miedo al fuego. La piel tiene que quedar completamente negra y abierta, y la berenjena tiene que parecer un globo desinflado antes de retirarla. Si te quedas corto, tienes berenjena cocinada, no humo.

Ingredientes

  • 3 berenjenas grandes
  • 2 cebollas grandes, en juliana fina
  • 3 cucharadas de aceite de oliva, y más para terminar
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez
  • 1 diente de ajo rallado
  • 1 cucharadita de comino tostado y majado
  • 6 rebanadas gruesas de pan de masa madre o pan de pueblo
  • Sal en escamas y pimienta negra
  • Un puñado de perejil picado

Elaboración

  1. Pon las berenjenas directamente sobre la llama, en la parrilla o en el fuego de gas. Dales la vuelta cada pocos minutos durante 20 o 25 minutos, hasta que la piel esté negra por todos lados y se hayan venido abajo.
  2. Pásalas a un bol, tápalas y déjalas 15 minutos. El vapor termina la cocción y despega la piel.
  3. Mientras, pocha las cebollas en el aceite a fuego suave con una buena pizca de sal, removiendo de vez en cuando, entre 30 y 40 minutos, hasta que estén dulces, blandas y del color del té flojo. No lo aceleres subiendo el fuego.
  4. Pela las berenjenas y deshilacha la carne con los dedos en lugar de picarla. Descarta las partes negras amargas y el corazón con más pepitas.
  5. Aliña la carne con el vinagre, el ajo, el comino, un buen chorro de aceite, sal y pimienta. Prueba: primero tiene que saber a humo y después a ácido.
  6. Tuesta el pan fuerte por las dos caras. Pon encima la cebolla, luego la berenjena, y termina con más aceite, sal y perejil.

Acompáñalo con. Un blanco seco muy frío y nada más. Es un primero y tiene que quedarse ligero.