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Vieja curada, dashi de tomate, pepino, mojo verde
Vieja en curación corta con caldo claro de tomate
Vieja curada brevemente en sal y azúcar, cortada fina y servida en un dashi claro de tomate que se vierte en la mesa. Pepino para el crujiente y una línea de mojo verde para la isla.
La vieja es el pescado con el que todo el mundo en Gran Canaria creció, casi siempre sancochado, y da mucho más de sí de lo que ese tratamiento sugiere. Una curación corta afirma la carne sin cocinarla. El dashi queda claro porque se deja gotear, no se prensa: tienes todo el sabor del tomate y nada del color, y la primera cucharada sorprende siempre.
Ingredientes
- 600 g de lomos de vieja, sin piel y sin espinas
- 60 g de sal fina y 40 g de azúcar, mezclados, para la curación
- 1,5 kg de tomates muy maduros
- 1 trozo de kombu del tamaño de una postal
- 5 g de katsuobushi
- 1 cucharadita de salsa de soja suave
- 1 pepino
- 2 cucharadas de mojo verde (ver la receta aparte)
- Aceite de oliva y cebollino
Elaboración
- El día antes, tritura los tomates con una cucharadita de sal hasta obtener una pulpa basta. Vuélcala en un colador forrado con una gasa sobre un bol y déjala en la nevera toda la noche. Que gotee. No la aprietes o el líquido saldrá turbio.
- Calienta el agua clara de tomate con el kombu hasta 60 ºC, mantén diez minutos, retira del fuego, añade el katsuobushi y deja cinco minutos. Cuela y sazona con la soja. Enfría.
- Entierra los lomos en la mezcla de sal y azúcar solo 20 minutos, enjuágalos bien y sécalos por completo. Envuélvelos y déjalos una hora en frío.
- Pela el pepino a tiras, córtalo en cuartos, quita las pepitas y hazlo en dados pequeños. Sálalo ligeramente diez minutos antes y escúrrelo.
- Corta el pescado curado en láminas finas a contrafibra y colócalo en boles hondos y fríos.
- Añade el pepino, una línea fina de mojo verde y unas gotas de aceite, y vierte el dashi frío en la mesa para que lo vean llegar. El cebollino, al final.
Acompáñalo con. Un albillo o cualquier blanco afilado sin madera, muy frío.